CONTENIDOS- TDAH




4.1 Contenidos generales.


  • ¿Qué es el TDAH?


El TDAH es un una condición o patrón de comportamiento inadaptado de base neurobiológica, iniciado  generalmente en la infancia, cuyos síntomas básicos son  de carácter cognitivo-conductual. Está caracterizado por un aumento de la actividad física, impulsividad y dificultad para mantener la atención en una actividad durante un período de tiempo continuado. El factor causante de este trastorno es la genética, en un 76% de casos es hereditario.




- Este trastorno es difícil de diagnosticar en niños menores de 5 años ya que su comportamiento es muy variable.

- El TDAH es más frecuente en hombres que en mujeres.

- Se estima una prevalencia de 3-7 % de los niños en edad escolar.

- La mayoría de padres observan por 1ª vez la actividad motora  excesiva cuando sus hijos son pequeños, coincidiendo con el  desarrollo de la locomoción independiente.

- Hay que ser cautos y diferenciar la hiperactividad normal del  período infantil de la hiperactividad propia del TDAH.

- El TDAH suele diagnosticarse en la etapa de Educación Primaria,  en esta etapa el alumno se somete a más tareas de atención  sostenida y por tanto se observan más los problemas relacionados  son la atención.

- Por lo general, los síntomas se atenúan a medida que avanza la  adolescencia y en la edad adulta. Aunque una minoría experimenta  el cuadro sintomático completo del TDAH o parte de él en plena  edad adulta.

- La mayoría de casos presentan tanto síntomas de desatención como de hiperactividad-impulsividad, pero también hay casos donde predomina un patrón solamente… 


Por tanto, distinguimos los subtipos de TDAH siguientes:

1. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado (la mayoría de casos se encuadran en este tipo).

2. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio del déficit de atención.

3. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio hiperactivo-impulsivo.



Tabla 1.1. 
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
Cuadro de Diagnóstico del DSM-IV: Inatención

Al menos seis de los siguientes síntomas de inatención deben haber persistido  por no menos de seis meses en un grado que no sea adaptativo e inconsistente  con el nivel de desarrollo del sujeto. 
 
1. Frecuentemente no puede  mantener la atención focalizada en los detalles  o comete errores por falta de cuidado en las tareas escolares, laborales y/o  en otras actividades.
2. Frecuentemente tiene dificultad en mantener la atención en tareas o en el  desarrollo de actividades lúdicas.
3. Frecuentemente no parece escuchar cuando se le dirige la palabra.
4. Frecuentemente falla en el intento de seguir las instrucciones y/o fracasa  en completar sus actividades escolares, tareas domésticas u obligaciones  en su lugar de trabajo (no debido a conductas de oposición o dificultad  para comprender las indicaciones). 
5. Frecuentemente tiene dificultades en organizar sus tareas y actividades.
6. Frecuentemente evita, manifiesta desagrado y/o rechaza comprometerse  en la realización de tareas escolares o caseras que requieren un esfuerzo  mental sostenido. 
7. Frecuentemente pierde los elementos necesarios para sus tareas o  actividades, ya sea que se trate de hojas, encargos escolares, cuadernos,  útiles, juguetes, herramientas, etc.
8. Frecuentemente es distraído por estímulos extraños.
9. Frecuentemente se olvida de las actividades de realización cotidiana.





Tabla 1.2.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
Cuadro de Diagnóstico del DSM-IV: Factor Hiperactividad Impulsividad


Al menos seis de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad deben haber persistido por al menos seis meses en un grado que  no es adaptativo y a la vez es inconsistente con el nivel de desarrollo del sujeto. 

Hiperactividad

1. Frecuentemente juega o mueve inquietamente dedos, manos, o pies y/o se  retuerce en el asiento.
2. Frecuentemente deja su asiento en el aula o en otras situaciones en las que se espera que permanezca sentado. 
3. Frecuentemente corre y/o trepa en exceso en  situaciones en las que es  inapropiado (en adolescentes y adultos este criterio debe limitarse a los  sentimientos subjetivos de desasosiego e impaciencia). 
4. Frecuentemente tiene dificultades para participar o disfrutar de actividades de  descanso  y ocio. 
5. Frecuentemente está como en funcionamiento permanente y/o a menudo está en  acción como si estuviese impulsado por un motor. 
6. Frecuentemente habla excesivamente.

Impulsividad
1. Frecuentemente comienza a contestar o hablar antes  que la pregunta se haya  completado.
2. Frecuentemente tiene dificultades en esperar su turno en juegos o  conversaciones. 
Frecuentemente interrumpe o se entromete en las actividades de otros (ej. Interfiere en  conversaciones o juegos o tiene intervenciones "descolgadas").



Tabla 1.3.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
Cuadro de Diagnóstico del DSM-IV: Criterios Adicionales



Además se deben considerar los siguientes puntos ya sea que nos encontremos
evaluando los criterios del factor inatención o del factor hiperactividad impulsividad:

1. Los síntomas deben haberse instalado antes de los 7 (siete) años. 
2. Los síntomas deben haber estado presentes ininterrumpidamente al menos  durante los últimos 6 (seis) meses.
3. Los síntomas deben manifestarse en 2 (dos) o más ámbitos (escuela, hogar, etc.) 
4. Y se debe tener clara evidencia clínica que los síntomas provoquen
angustia significativa y/o perjuicio sobre la vida social, académica, laboral
etc. 
5. No debe existir alguna condición médica general que pueda explicar los síntomas.






El caso de Guillermo

Guille es un alumno de 7 años de la clase de 2ºA de Primaria. Este padece TDAH que se le ha sido diagnosticado hace un año y medio. 

Es un niño que no da problemas,”pasa desapercibido”. Es muy despistado, se le olvidan los libros en clase y hasta la agenda. En los 2 últimos años el rendimiento académico ha sido bajo. Su autoestima es baja, siempre piensa que no se siente capaz de estudiar como sus compañeros y que le supone mucho esfuerzo. 

Ante esta situación el orientador escolar le administró una prueba para medir su capacidad intelectual, obteniendo un resultado normal (CI: 105, sin que hubiera diferencias significativas respecto a los otros niños). 

La impresión del profesorado era que “podía hacer más de lo que hacía, algo vago y siempre estaba en la luna, se distrae con cualquier cosa”.

No tiene problemas de relación con sus compañeros, no habiendo sido nunca un niño rechazado ni tampoco un niño popular.

Así pues se trata de un niño con importantes dificultades atencionales que aparecen tanto en casa como en el colegio, sin que estas dificultades puedan ser explicadas por una falta de voluntad en el estudio ni por un problema en su capacidad intelectual. 

4.2 Contenidos específicos.

En este apartado vamos a trabajar tanto las necesidades del niño de TDAH como recomendaciones para los padres, profesores y alumnos a la hora de trabajar con él.

1) ¿Qué necesidades educativas debemos trabajar con Guille?

- Los maestros deben conocer bien las implicaciones del TDAH y saber que los alumnos afectados no son más “torpes” ni “tontos” que el resto.

- El niño afectado puede llegar a trabajar a un buen ritmo si se le estimula adecuadamente en el aula y si se deriva a tiempo al equipo psicopedagógico con quien se debe trabajar simultáneamente.

- Hace falta que el profesor tenga capacidad, en base a las necesidades educativas especiales que presente el niño, para prevenir, estructurar, organizar períodos de trabajo de duración adecuada, establecer una estrecha relación con el alumno, individualizar la enseñanza y utilizar refuerzos positivos.

- Debe saber que el alumno mostrará alteraciones de conducta cuando la tarea sea demasiado difícil, de larga duración, con supervisión excesiva, o si se encuentra en una situación de conflicto emocional.

Controlar el ambiente en la clase: El ambiente más efectivo para ayudar a los niños con TDA-H es el que mantiene el orden, una rutina y una previsión; aquel en que las normas son claras, argumentadas, y consistentes.

Organizar la clase: es preferible el aula cerrada a los espacios abiertos, ya que conviene reducir las distracciones. El niño debe situarse preferentemente en la primera fila, y hay que dirigirse a él con frecuencia para poder mantener su atención. Conviene organizar también el tema de los deberes, anotarlos siempre en el mismo lugar y asegurarse de que el alumno posee una copia de los mismos.

- Es importante que el alumno pueda estar al lado de alumnos que le aporten modelos positivos de conducta, lejos de cualquier distracción. Y es muy recomendable disponer de una zona de trabajo aislado, tranquilo, que puedan utilizar los alumnos con semejantes condiciones.

Planificar los horarios: conviene que las asignaturas académicamente más “fuertes” se den en horario matutino, intercalando espacios para el trabajo práctico y hacer pausas entre las distintas clases.

- Adaptar las normas: el alumno puede beneficiarse de la adaptación de algunas de las normas que habitualmente se utilizan en el aula. Por ejemplo, puede ser útil reducir la cantidad de tareas asignadas, dejar más tiempo para completar los trabajos o exámenes, mezclar adecuadamente las tareas más motivadoras con las que lo son menos, autorizar el uso del ordenador a alumnos con poca habilidad motora, incluir prácticas organizadas sobre técnicas de estudio, utilizar refuerzos visuales en la instrucción oral y alternar actividades para evitar el aburrimiento.

Inventar nuevas estrategias: desde organizar pequeños grupos de trabajo en el alumno con TDAH se vea arropado por otros alumnos más tranquilos, hasta programar para cada uno una tarea diaria que le sea posible terminar con éxito.

Intervenir en la modificación de conducta: ofreciendo refuerzos positivos ante la conducta adecuada y refuerzos negativos ante la inapropiada. Ante una conducta disruptiva en la clase se le puede hacer repetir deberes, enviarle  una clase vecina o llevar algo o dar un recado; es mejor aislarlo durante unos minutos, fuera del aula. NO SON ÚTILES LAS REGAÑINAS, SERMONES NI REFLEXIONES MORALES.

Agenda: algunas de las dificultades más relevantes son las de organización y aplicación de sus deberes, tareas, estudio, por lo tanto se recomienda transmitir la importancia de que se haga un manejo de la agenda correcto, con continua supervisión. Sensibilizar sobre la importancia de que la comunicación entre el centro y la familia se haga a través de ella (tener en cuenta que si la información es negativa es mejor usar otras vías como sobre aparte o llamada telefónica, para no afectar la autoestima).

Objetivos a plantearse para modificación de conducta y la mejora en el rendimiento:

- Hacerle sentirse aceptado, comprendido y querido. Recordemos que estos niños muestran una mayor dependencia emocional de los adultos.

- Fomentar las conductas positivas prestando atención y reforzando aquellas que le cuesten esfuerzo, independientemente de que, por su edad, ya debiera haberlas adquirido.

- Controlar las conductas negativas para evitar que éstas se potencien por falta de refuerzo de sus conductas positivas, empeorando la sintomatología principal y favoreciendo el desarrollo de otros trastornos de comportamiento asociados.

- Amortiguar el impacto que su conducta negativa pueda tener sobre los compañeros.

2) Estrategias para los padres de los niños con TDAH.

- Proporcionar estructura y supervisión diaria: Los chicos con TDAH necesitan mayor estructuración y supervisión que los demás niños. Generalmente, tienen problemas de organización, no saben manejar el tiempo: tener un horario y unas rutinas, les ayudará a afrontar mejor sus responsabilidades.

- Captar su atención: Hay que hablarle con claridad, de forma directa, por su nombre, mirándole a los ojos y con entusiasmo. Una vez que hemos logrado establecer contacto visual, las instrucciones que se le den deben ser claras simples y paso a paso y asegurarse de que las ha comprendido. 

- Negociar algunas normas y sus consecuencias:
Se pueden negociar normas centradas en  aspectos de la vida familiar: Las reglas deben ser claras y concisas. Cuando se viole una norma, hay que repetir el enunciado de la norma y actuar en consecuencia, sin que las protestas cambien la decisión. Hay que intentar no perder la calma cuando el niño incumple la norma.

- Programar las tareas: Es necesario que a los chicos con TDAH se les programen las tareas, de forma que sepan claramente cuál es su tarea en casa. ( ej: los domingos : sacar la basura a tal hora,  los sábados poner la mesa a tal hora, etc.) 

- Dar advertencias y un margen de tiempo: “Porque lo digo yo”, no funciona fácilmente actualmente.  Es mejor advertir y darles un margen de tiempo para que lo hagan. ( Ej.” Nos vamos a las 8.30 en punto si no has desayunado, nos vamos igualmente”.)

- Aplicar consecuencias inmediatas: Un niño con TDAH, ante un trabajo que le resulta, pesado y aburrido, siente el impulso de buscar algo diferente en que entretenerse. Si queremos que persista en la tarea, hay  que combinar la aplicación de refuerzos positivos para aumentar la motivación hacia la tarea. 
Si a pesar de los refuerzos positivos abandona la tarea, aplicar consecuencias  negativas “ligeras”.

- Dar a su hijo refuerzo muy frecuente: El secreto de una buena disciplina es  reconocer, reforzar y recompensar la buena conducta. Cuando el hijo  se porte bien, hay que decírselo. De preferencia en el momento en que lo está haciendo. 

- Utilizar la recompensa más que el castigo: La respuesta habitual a un mal comportamiento o desobediencia es recurrir al castigo. Esta estrategia es adecuada siempre y cuando se trate de un niño que desobedece ocasionalmente, no suele ser el caso de los niños con TDAH que tiene más posibilidades de portarse mal que el resto, y castigarlos constantemente no es  efectivo, con ello sólo conseguiremos que se resientan, se enfaden y nos eviten. El primer recurso no es el castigo. Para cambiar una conducta inadecuada primero hay que saber cuál es la conducta positiva que queremos cambiar por la inadecuada. Así cuando aparezca la conducta positiva deseada podremos elogiarla y recompensarla. 

- Ser consistentes: Las estrategias que se aplican con un chico con TDAH deben ser las mismas  en todas las ocasiones. Esto quiere decir: responder de la misma manera aunque el contexto sea diferente. 
Se ha de ser consistente en el tiempo y no desistir demasiado pronto, el programa de  modificación de conductas, lleva su tiempo... 

- Cambiar las frases “yo” por las frases “tu”: Es una técnica que puede ayudar a mantener una  comunicación  positiva. Utilizando frases tipo ”yo”, se transmite cómo se  siente uno, y utilizando frases tipo “tu” se tramiten más críticas al otro y los mensajes tienden a ser más negativos y ponen al chico a la defensiva. : “tú no has terminado tus deberes” (es mejor: “estoy realmente triste porque tú no has conseguido realizar el trabajo a tiempo”) “siempre estás molestando a tu hermano” (es mejor: “me preocupa que haya tantas peleas”).

- Mantener una perspectiva de dificultad: A veces ante un niño difícil de manejar, hace que nos fijemos únicamente en el problema y si además es un problema de conducta nos hacen sentirnos enfadados y furiosos, y les enviamos miles de mensajes negativos. Las estrategias que funcionan con los demás hijos, no dan fruto con el niño despistado. No es una tarea fácil, por lo  que hay que tener presente que aunque no se note, tienen una dificultad especial.
Nadie se enfada con un niño que no puede leer por una deficiencia visual, lo que se hace es obligarlo a que se ponga las gafas cuando estudia. De igual forma los padres de un niño con TDAH deben evitar enfadarse por el comportamiento de su hijo hiperactivo, causado por su TDAH. 
Lo que se debe hacer es: controlar que tome su medicina, que se le hagan las adaptaciones escolares pertinentes y trabajar con él para que logre rendir en el colegio. 

3) Estrategias para los profesores. Adaptaciones en el aula para los niños con TDAH.

Las primeras medidas las dirigiremos a realizar adaptaciones ambientales y metodológicas aplicables a todo el grupo. Una vez estudiadas las posibilidades del grupo, el profesor ahorrará mucha energía y trabajo si diseña sus clases adaptándose al ritmo de los niños con más dificultades. No se trata de reducir el nivel de exigencia, sino de modificar las condiciones en las que se desarrolla la clase. Tareas que por lo general están diseñadas para que los niños las realicen durante 1 hora y puedan cambiarse por 4 tareas de un cuarto de hora.

o   Adaptaciones ambientales.

- Situar los pupitres de modo que se reduzca la dispersión.

- Sentarle en un lugar tal que le podamos tener vigilado, lejos de distracciones y de las ventajas, y junto a compañeros en los que pueda apoyar para copiar o completar las tareas, a realizar apuntes y no distraerle. Así le facilitaremos los procesos de atención, concentración y seguimiento de su trabajo.

o   Adaptaciones metodológicas generales.

- Comprenderle y ayudarle, tener una relación positiva entre el alumno y el profesor: Más que ningún otro niño necesitan los apoyos positivos, elogios y ánimos.

- Hacerle participar en clase: Para ellos es muy necesario que alguien les preste atención.

- Mostrar interés cuando está trabajando en su mesa. Acercarse a su mesa habitualmente y preguntarle si tiene dudas o necesitan apoyo y animarle a que siga trabajando. Un chasquido de dedos o apoyar la mano en su hombro puede hacerle recuperar su atención. Acordar con él señas.

- Preguntarle habitualmente, que salgan a la pizarra, así conseguiremos que esté más atento, tenga más motivación y conozcamos mejor su evolución. Será manera de saber mejor cuáles son sus conocimientos y no sólo aquellos que transmita en los exámenes para poder evaluar más justamente.

- Supervisión constate, mirarlo a menudo, encontrar una consigna como tocar su espalda, pasar por su lado para asegurarse de que realiza satisfactoriamente la tarea.

 - Si la tarea es muy larga fragmentarla. Para facilitar su implicación en las tareas, incrementar el número de veces que supervisáis su trabajo, que le pedís el cuadernos, que revisáis lo que lleva hecho…

- Parece no escuchar cuando se le habla. Esto es debido a la cantidad de estímulos externos que le llegan y que el niño no es capaz de discriminar. Para captar su atención de nuevo es conveniente buscar estrategias como puede ser el contacto físico (tocarle el rostro, el hombro…), contacto visual y proximidad a la hora de comunicarnos con él.

- Anticipar y prevenir situaciones que puedan presentar problemas. Por ejemplo cuando el niño se tambalea en la silla no esperar a que se caiga.

- Supervise de manera especial en los exámenes, darles más tiempo, e incluso realizarles exámenes orales.

- Aprender a dar instrucciones: Establecer contacto ocular, se darán las instrucciones de una en una; concretas, cortas y en lenguaje positivo.

- Asignación de deberes y tareas. Fragmentando las actividades largas. Planificar.
- Mejor darle deberes en fotocopias en vez de en la pizarra.

- Realizar periódicamente entrevistas individuales con el alumno, de seguimiento y motivación de su trabajo.

* Más que modificaciones en el aula, lo que se necesita en supervisar, recordar, animar, incentivar, premiar, aprobar, alimentar, motivar y estimular.



ACTIVIDADES PARA TRABAJAR CON NÑOS TDAH

EJERCICIOS DE RELAJACIÓN

Enseñar a los niños las técnicas de relajación y respiración puede ayudarles a aumentar el autocontrol y disminuir la ansiedad. El objetivo es enseñar, además de una técnica de relajación una conducta alternativa ante situaciones negativas o violentas para él.
En el diseño de actividades para niños con TDAH, hay que tener en cuenta que estos niños no suelen centrarse durante muchos minutos en una misma tarea, por lo que esta debe de ser clara, breve y fácil de ejecutar si se quiere obtener buenos resultados.
Las técnicas de relajación que a continuación vamos a explicar, están orientadas básicamente para incrementar la inhibición muscular, la relajación, el control corporal y la atención.

‘Como un globo’ (Respiración diafragmática)
Inspiramos muy lentamente, vamos dejando que entre el aire por nuestros pulmones y nuestro abdomen. Este último se va a ir convirtiendo en un globo que se va hinchando a un ritmo lento, después vamos a ir dejando escapar el aire y sintiendo como el globo se va desinflando poco a poco hasta quedar vacío.



‘Tortuga que se esconde’ (Relajación muscular progresiva)
Tumbados boca abajo, somos una tortuga que va a ir escondiendo su cabeza y replegando sus patas, hasta que sólo se vea el caparazón. El niño debe haber encogido y tensado los músculos de los brazos, piernas y cuello. A continuación, sale el sol y el animal vuelve a asomar muy despacio su cabeza, al tiempo que va estirando las extremidades, dejándolas distendidas y relajadas.


‘Carrera de caracoles’
El adulto y el pequeño van a competir en una carrera, como si fueran caracoles, pero como es una prueba muy especial, el ganador es el que llega el último, de manera que irán avanzado a cámara lenta, ejercitándose en movimientos sumamente lentos y en el autocontrol de la impulsividad. Paradójicamente en esta ocasión aprenderá que la recompensa llega cuando uno es capaz de enlentecer sus movimientos y ser consciente de los músculos que hay que tensar en cada tramo.



EJERCICIOS DE CONTROL VISOMOTOR Y ATENCIONAL

‘Atención al detalle’
Consiste en observar figuras, detalles de dibujos, imágenes y fotografías. Se muestran al niño diferentes ilustraciones durante un corto período de tiempo, después ha de contar y memorizar los detalles que recuerde. Se le pregunta acerca de colores, disposición, tamaños, etc.
Puede hacerse con historias o descripciones de personajes. Es importante valorar si se distrae durante la lectura o la visualización de los dibujos, para repetir el ejercicio tantas veces como sea necesario.

‘Haz grupos’
La idea es clasificar series de objetos diferentes: botones, cartas, figuras geométricas, pinturas de colores, prendas de vestir, etc. El niño ha de agrupar y clasificar los objetos presentados según sus características comunes: color, forma, etc.



‘Sigue la secuencia’
A partir de láminas con dibujos de símbolos, letras, números, formas abstractas o relojes que siguen una determinada lógica, hay que ordenar las figuras de acuerdo con la secuencia anterior.

‘Hincha los papos’

- Capacidades que desarrolla: lograr la relajación tanto de la mente como del cuerpo de los infantes y más tarde controlar cierto nivel de atención, explicándoles como se realiza el juego que posteriormente van a realizar, asemejándolo a la respiración y al control de los impulsos.
- Temática: el hecho de comenzar la actividad con un juego de relajación y más tarde continuar una actividad que oscile el juego físico con la tranquilidad, puede provocar cierta dominación de los síntomas más comunes del TDAH.
- Descripción de la actividad: En primer lugar comenzaremos la actividad en el polideportivo del colegio, donde en forma de semicírculo irán sentándose todos los niños con un globo sin hinchar en su manos. A continuación, se les pedirá silencio para poder escuchar bien la música que suena. Este primer juego consiste en hinchar lentamente el globo, únicamente podrán hacerlo cuando la música, con bajo volumen para fomentar el silencio de la sala, deje de sonar.
La segunda actividad consiste en utilizar los globos hinchados en un divertido juego en el cual los niños deben moverse al compás de la música soltando sus globos en el aire y cogiéndolos con las manos, cuando esta pare, todo el mundo deberá pararse al igual y posicionarse como si de un globo se tratase.
- Materiales necesarios: nuestra actividad necesita darse en un lugar amplio como un polideportivo e incluso al aire libre si el buen tiempo nos lo permite. A su vez, como material solo necesitaremos globos de colores, un radiocasete y música.

- Adaptaciones para colectivos con Necesidades Educativas Especiales: A menudo los niños que presentan el síndrome de TDAH, son incapaces de realizar un juego que necesite de tranquilidad, precisión y sobre todo escucha sobre la explicación de cómo se realiza dicho juego. Muchos no son capaces de mantener el silencio para oír la música o tranquilizar el ambiente en la tarea de relajación, por ello puede asistir algún profesor e incluso padres de alumnos para su ayuda y colaboración. Si existe algún niño con necesidades especiales se puede adaptar la actividad a ellos o realizar la actividad más despacio.

‘COREOGRAFÍA, ¡TODOS A BAILAR!’

-  Capacidades que desarrolla: une la expresión de sentimientos, la soltura de movimientos, capacidad para aprender los nombres de los elementos de la cocina y la puesta en práctica de ejercicio. A su vez supone la necesidad de prestar atención y guardar silencio, elemento bastante difícil en los niños con TDAH.

-  Temática: aprender una coreografía como la que aquí se muestra no es una tarea del todo difícil, presenta ritmo y entretiene a los más pequeños de manera divertida. Más tarde, o al principio de la actividad, se repartirán unas láminas de dibujo para que los infantes coloreen los elementos que salen en la canción. Con esto pretendemos conseguir que además de desarrollar actividades ya conocidas como pintar, logren aprender los nombres de los utensilios que aparecen en la canción relacionándonos con su correspondiente imagen.

- Descripción de las actividad: esta actividad puede ser realizada en el interior de la clase, aunque sería conveniente realizar la primera actividad de baile en el exterior o en un polideportivo que cuente con proyector para que todos los niños observen el video de cómo se realiza el baile propuesto de antemano por la profesora, dejando la actividad de dibujo para hacer dentro del aula de trabajo. 

- Materiales necesarios: nuestra actividad necesita de un lugar medianamente amplio, donde no se moleste al resto de clases con la música del baile y los niños puedan desenvolverse con total naturalidad. También necesitamos de un reproductor multimedia, de un video con el baile resuelto, a poder ser un tutorial donde explique los pasos a realizar y por último, fichas con las figuras de los elementos de la cocina y pinturas para realizar la actividad de colorear.

-  Adaptaciones para colectivos con Necesidades Educativas Especiales: quizá en nuestro grupo de trabajo existan niños con necesidades educativas que tengan limitaciones para realizar la actividad de baile, por lo que proponemos la participación de padres y alguna remodelación de la actividad para que esos alumnos no se sientan excluidos, como intercalar actividades de baile con otras de canto.
‘Colorín colore’

- Objetivos del programa:
- Que el niño empiece a tener progresivas conductas en las que demuestre constancia y concentración.
- Fomentar el autoaprendizaje y el autocontrol sobre sus propios impulsos.
- Lograr la atención del niño y a la vez ayudarle.

- Capacidades que desarrolla: Desarrolla habilidades cognitivas y de aprendizaje, ya que en la actividad el niño tiene que concentrarse en no dejar espacios en blanco, y poco a poco, van aumentando el tamaño de las hojas, con lo cual se va haciendo más complicado.
- Descripción de la actividad: La actividad consiste en pedir al niño que coloree con crayones un papel, sin dejar espacios en blanco. Empezar este ejercicio con hojas de papel A4 e ir aumentando el tamaño hasta medio pliego. Es posible que, la primera vez que hace este ejercicio, el niño no pueda terminar el trabajo. Un adulto debe supervisar esta actividad y debe alentar al niño a completar toda la hoja. Es un ejercicio que debe hacerse cotidianamente, empezando dos veces por semana y aumentando paulatinamente hasta hacerlo a diario.
- Valoración de los aspectos didácticos: Este juego logra los objetivos que se propone, ya que un niño hiperactividad se entretiene con la actividad, y a la vez va aprendiendo y adquiriendo habilidades que en este caso son favorables para su conducta, y fomenta su propio autoaprendizaje y autocontrol.


‘El punzón pinchón’
- Objetivos del programa:
- Que el niño empiece a tener progresivas conductas en las que demuestre constancia y concentración.
- Fomentar el autoaprendizaje y el autocontrol sobre sus propios impulsos.
- Lograr la atención del niño en los puntos que va haciendo con el punzón.

- Capacidades que desarrolla: Desarrolla habilidades cognitivas y de aprendizaje, ya que en la actividad el niño tiene que concentrarse y esforzarse en hacer los máximos agujeros que pueda con el punzón y dejar pequeños espacios en blanco entre agujero y agujero, y poco a poco, van aumentando el tamaño de las planchas, con lo cual se va haciendo más complicado, similar a la anterior actividad.

- Descripción de la actividad: La actividad consiste en conseguir planchas de corcho y un punzón (apropiado para niños, sin punta) para que el niño que perfore toda la plancha, lo haga con la mayor cantidad de huecos posible y lo más próximos entre sí. Igual que en el ejercicio anterior puede empezar con planchas pequeñas e ir aumentando el tamaño. 


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